¿Cuándo un incendio deja de ser controlable con un extintor?
Cuando aparece fuego en una empresa, una de las primeras reacciones puede ser buscar un extintor. Sin embargo, no todos los incendios pueden o deben ser combatidos con un extintor portátil.
Estos equipos están diseñados principalmente para atender incendios en su etapa inicial, antes de que se propaguen y siempre que las condiciones permitan intervenir sin poner en riesgo a las personas. El reto está en reconocer cuándo todavía se trata de una situación que puede controlarse y cuándo es momento de retirarse y activar el procedimiento de emergencia.
¿Cuándo puede utilizarse un extintor?
Un fuego incipiente puede ser controlado con un extintor cuando se trata de una situación localizada, existe un equipo adecuado para el tipo de fuego y la persona que interviene cuenta con capacitación para utilizarlo.
Pero el tamaño del fuego no es el único factor que debe considerarse. También importa qué material está quemándose, qué riesgos existen alrededor y si la persona tiene una ruta de escape disponible.
No es lo mismo un pequeño fuego de materiales sólidos que uno relacionado con líquidos inflamables, equipos eléctricos o grasas y aceites. Cada tipo de fuego requiere considerar el agente extintor apropiado.
Por eso, tomar el extintor más cercano no siempre es la respuesta correcta.
¿Cuándo deja de ser seguro intentar apagarlo?
Un incendio puede superar las condiciones adecuadas para utilizar un extintor cuando comienza a crecer rápidamente, se propaga hacia otros materiales, genera una cantidad importante de humo o calor o existe algún riesgo adicional que pueda poner en peligro a quien intenta intervenir.
El humo es especialmente importante. Puede reducir rápidamente la visibilidad y dificultar la respiración, además de contener sustancias peligrosas dependiendo de los materiales involucrados.
Si resulta difícil permanecer en el área, identificar claramente el fuego o mantener una ruta de escape, la prioridad debe ser retirarse y activar el procedimiento de emergencia.
La misma lógica aplica cuando el extintor disponible no corresponde al tipo de fuego o cuando la persona no cuenta con la capacitación necesaria para utilizarlo.
El error de esperar demasiado
Uno de los riesgos durante una emergencia es intentar controlar el fuego durante demasiado tiempo.
Una persona puede comenzar utilizando un extintor pensando que el fuego desaparecerá rápidamente. Si no consigue controlarlo y las condiciones empiezan a empeorar, continuar intentando apagarlo puede hacer que pierda un tiempo valioso para evacuar.
Por eso, el objetivo de utilizar un extintor no debe ser combatir el fuego a cualquier costo. Debe utilizarse únicamente cuando las condiciones permiten hacerlo de manera segura.
Si el incendio continúa creciendo o representa un peligro para las personas, lo adecuado es alejarse, alertar a quienes se encuentren cerca, activar el procedimiento de emergencia y solicitar ayuda especializada.
Un extintor no sustituye una estrategia de prevención
Contar con extintores es fundamental, pero no representa por sí solo una protección integral contra incendios.
La NOM-002-STPS-2010 contempla diferentes medidas de prevención y protección contra incendios en los centros de trabajo, incluyendo equipos contra incendio, capacitación, procedimientos, señalización y simulacros.
Por ello, una empresa debe conocer sus principales riesgos, contar con los equipos adecuados y asegurarse de que su personal sepa cómo actuar ante una emergencia.
La capacitación también permite que los trabajadores conozcan los límites de su intervención y comprendan que evacuar a tiempo también forma parte de una respuesta correcta.
La pregunta no es solamente “¿tenemos extintores?”
Una empresa preparada para un incendio no debería limitarse a saber dónde están sus extintores.
También debería poder responder:
¿Sabemos qué tipo de fuego podemos enfrentar?
¿Tenemos el equipo adecuado?
¿Nuestro personal sabe utilizarlo?
¿Sabe cuándo dejar de intervenir y evacuar?
La prevención comienza mucho antes de que aparezca el fuego. Mantener los equipos disponibles, capacitar al personal, identificar los riesgos y establecer procedimientos claros permite responder de manera más organizada ante una emergencia.
Porque un extintor puede ayudar a controlar un incendio incipiente, pero la prioridad siempre debe ser proteger la vida.
En Save podemos ayudarte a identificar riesgos, fortalecer tus medidas de protección contra incendios y capacitar a tu personal para responder ante una emergencia.

























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